Un debate organizado por Madrid Foro Empresarial reunió a cuatro especialistas para analizar por qué cuidar la salud mental de las plantillas beneficia también a las organizaciones.
Cuando una empresa calcula lo que le costará un programa de bienestar y olvida lo que ya le cuesta no tenerlo, la salud mental sigue siendo, para la dirección, un gasto. Esta fue la tesis que planteó Elena Sánchez Escobar, directora clínica y de operaciones de yees!, en el encuentro Salud Mental y Empresa, organizado por Madrid Foro Empresarial. Su presidente, Hilario Alfaro, abrió el acto situando la salud mental entre los desafíos de la competitividad.
El debate lo moderaron María Dolores Rubio, coordinadora de salud de Madrid Foro Empresarial, y Javier Cantera, coordinador de empleo y recursos humanos. Junto a Elena Sánchez Escobar participaron Carlos Hinchado, socio director de Navitas, Rosa Becerril, socia directora de Psiconnea, y Ana Cabadas García, psicóloga sanitaria y coordinadora de AMAI TLP.
Una población sana, el mejor activo
Rubio defendió una visión holística de la salud, porque una población sana es el mejor activo de una sociedad, y Cantera pidió pasar de lo reactivo a lo preventivo. Hinchado fue más gráfico: una baja es la última noticia de un camino en el que antes hubo otras que se ignoraron. Para detectarlas, puso el foco en la seguridad psicológica, apoyándose en la investigación de Amy Edmondson, profesora de la Harvard Business School, según la cual los mejores equipos registran más incidencias porque se atreven a reportarlas. Explicó que esa seguridad, con el tiempo, mejora la colaboración, la innovación y el desempeño, y anunció una investigación de Navitas sobre este tema en España.

Sánchez Escobar, por su parte, situó a los mandos intermedios como sensores del día a día y defendió formarles en detección precoz.
Desconexión digital: del papel a la cultura
Sobre la desconexión digital, Hinchado recurrió a la imagen del leñador que nunca afila el hacha: sin recuperar energía, más horas no dan más resultados. Cabadas añadió que la disponibilidad permanente puede derivar en insomnio, ansiedad y, a largo plazo, en una baja.
Por su parte, Sánchez Escobar recordó que la hiperconexión se ha asociado a compromiso y competencia cuando saber parar es inteligencia emocional, y que un protocolo sin plan se queda en el papel mientras los mandos no prediquen con el ejemplo.
Coordinación para comprender al trabajador
La directora clínica y de operaciones de yees! defendió además que el trabajo puede ser un factor protector que ayude a reconstruirse, y que por eso conviene coordinar atención primaria y medicina del trabajo para valorar el puesto, evitar recaídas y decidir cada caso. Partir de una buena evaluación de riesgos psicosociales, añadió, sirve para corregir y también para potenciar lo que protege.
Coincidió en este punto Cabadas, quien remarcó que menudo la respuesta es dicotómica cuando la persona solo necesita una adaptación, y pidió más recursos y llevar la problemática laboral a los centros de salud, igual que ya se hace con programas específicos en colegios e institutos. Ambas señalaron como un «obstáculo que se debe tener en cuenta» la protección de datos, que dificulta a las empresas adaptar lo que no pueden conocer.
Tecnología como recurso
Becerril planteó complementar la formación y las mentorías sumando tecnología validada científicamente y respaldada por psicólogos para prevenir con datos, de modo que un problema intangible se pueda ver, sin cargar todo el peso sobre las organizaciones. Advirtió de que lo que se mide hoy ya es pasado, y de ahí la importancia de compartir datos entre administración y empresas. Pidió además soluciones accesibles para pymes y autónomos.
Optimismo con tareas pendientes
Los ponentes se mostraron optimistas, no obstantes, en relación a la visión de la salud mental en la empresa. Hinchado recordó que un líder no necesita tener todas las respuestas, pero sí generar las condiciones para que afloren; Becerril observó que la cultura preventiva cala ya en pequeñas y grandes empresas; y Cabadas admitió que persisten el estigma, el negacionismo y la resistencia al cambio. Sánchez Escobar resumió el espíritu del encuentro en una idea: la salud mental es una inversión y no un gasto.
Para cerrar el encuentro, Cantera presentó además un decálogo de salud mental en la empresa.
Artículos relacionados:
Ana Cortés, directora de desarrollo de negocio de yees! en La Vanguardia: «A un jefe le debería preocupar más el silencio de los empleados, que las quejas».
Elena Sánchez Escobar, cofundadora y directora clínica y de operaciones de yees! en La Vanguardia: «El cuerpo humano es como un coche, si siempre está encendido llegará un día en el que se parará».
Cristina Polo Sevilla, psicóloga y responsable asistencial de yees!: Cómo evitar el estrés posvacacional.
Te puede interesar:
¿Sabe tu organización cuántos mandos intermedios están gestionando su agotamiento en silencio mientras gestionan el de los demás?
